La FDA destapa un gran un fraude alimenticio millonario

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Recientemente la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) incautó el contenido de varios contenedores ilegales en una empresa, al destaparlos hicieron un increíble y asqueroso descubrimiento: toneladas de carne de rata iban a ser vendidas en el mercado como alas de pollo.

La FDA destapa un gran un fraude alimenticio millonario

Jenny Brookside, vocero de la FDA declaró: “Desgraciadamente ya es tarde para quienes lo compraron y consumieron. Siempre los consumidores deben verificar el origen y la composición de lo que van a ingerir, aunque cabe aclarar que no es fácil determinar cuándo se trata de una carne o de otra”.

La misma administración reconoció una información alarmante: En 2014 se reportó que cada año en EE.UU se venden más de 15 toneladas de carne “falsa” de extraña procedencia.

La FDA recomienda prestar mucha atención cuando se come en la calle,especialmente al sabor y si notan una diferencia aunque sea mínima, deshacerse de ella. Admiten que no es fácil notar el contraste entre una y otra ya que en apariencia son muy semejantes y aparte, su sabor se disimula muy bien con el uso de condimentos y especias.

La FDA busca maneras para erradicar la venta de esta carne de rata en el mercado como también otras adulteraciones similares.

Las alitas de pollo corresponden al humero, cubito y radio del pollo, incluyendo el músculo y la piel. Una alita de pollo al ser despiezada tiene; la blanqueta que vendría siendo el muslo de la alita, el alón que es la parte central y por último la punta.

La carne que está pegada al hueso por lo general es más suave y llena de sabor, en las alitas la carne está protegida por la piel con la grasa, y así la carne no está en contacto directo con el fuego y quede tierna y jugosa.

¿Sabías que las alitas tienen efectos relajantes?

Esta carne nos proporciona vitamina B y magnesio nutrientes  que favorecen a un mejor control del estrés y nos ayuda a combatirlos nervios, otra razón es porque al comerlas con las manos nos sentimos satisfechos y felices, ya que son muy sabrosas y económicas.

Comer alas de pollo no tiene nada de malo, solo tienes que elegir  un buen restaurant de confianza o uno con buenas reseñas.

Gracias a esta información dada, si eres un consumidor de alitas de pollo y vives en Estados Unidos tengas mucho cuidado y tomes precaución, para evitar riesgos de alguna enfermedad.

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